sábado, 29 de noviembre de 2025

La flota A320 en Colombia queda en tierra desde el 29 de noviembre tras orden de la Aeronáutica Civil

La Aeronáutica Civil ha emitido una orden urgente que obliga a dejar en tierra todas las aeronaves Airbus A320 operando en el país a partir del sábado 29 de noviembre a las 19:00. La medida, derivada de una notificación de Airbus que exige una actualización de software, afecta de lleno a operadores como Avianca quien despliega cerca del 70% de su flota con este modelo

Airbus emitió una notificación urgente sobre una vulnerabilidad detectada en ciertos equipos de la familia A320 que obliga a aplicar una actualización de software inmediata en un número muy importante de aeronaves alrededor del mundo; la medida se tomó tras identificar que, bajo determinadas condiciones —incluida la exposición a radiación solar intensa— se podría producir corrupción de datos en sistemas críticos de control de vuelo.

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En Colombia la Aeronáutica Civil respondió a ese aviso con una orden contundente: todos los A320 que requieran la actualización deberán permanecer inmovilizados en tierra desde el 29 de noviembre a las 19:00 hasta que cada avión reciba y se verifique la intervención técnica exigida por el fabricante y las autoridades. Esta medida se presenta como preventiva y de carácter obligatorio.

La suspensión afecta tanto a aerolíneas nacionales como a operadores extranjeros que operan en rutas domésticas; las autoridades indican que las aeronaves deben quedar en sus bases de mantenimiento o hangares hasta que los centros técnicos confirmen la aplicación correcta del software y las pruebas subsiguientes. La prioridad explícita es garantizar que no exista riesgo para la seguridad operacional.

Para operadores grandes como Avianca el impacto operativo es inmediato y severo: la compañía ha comunicado que más del 70% de su flota —compuesta en gran medida por variantes de la familia A320— quedará temporalmente fuera de servicio, lo que ya ha provocado cancelaciones, reprogramaciones y la suspensión temporal de la venta de tiquetes para permitir la redistribución de pasajeros.

Desde la perspectiva logística, Airbus y las autoridades reguladoras señalaron que la intervención técnica no es necesariamente prolongada por unidad: varias fuentes indican que la actualización puede ser relativamente rápida (en muchos casos una intervención de un par de horas por aeronave), aunque el cuello de botella real será la disponibilidad simultánea de técnicos certificados, herramientas y espacios de mantenimiento para atender miles de aviones a nivel global. Ese cuello de botella es lo que alarga la inmovilización colectiva.

En la práctica operativa, esto significa que Avianca y otras aerolíneas tendrán que priorizar rutas, cancelar segmentos con baja demanda, reagrupar tripulaciones y negociar soluciones temporales (como wet-leases o acuerdos con otros transportadores) para mantener conectividad mínima en corredores críticos mientras se completa la revisión de su flota A320. Las aerolíneas también han anunciado planes para reacomodar pasajeros afectados y ofrecer alternativas cuando sea posible.

La Aeronáutica Civil ha anunciado además medidas de acompañamiento: coordinación técnica con los operadores, supervisión de los trabajos en talleres y, según los reportes, apoyo logístico para acelerar la ejecución de las actualizaciones en Colombia. Se ha pedido a las aerolíneas reportes diarios sobre el avance por aeronave y se habilitan canales de comunicación directa entre el regulador, los talleres y Airbus.

En términos económicos la paralización temporal de aeronaves A320 tendrá un efecto en la capacidad ofertada (menor número de asientos disponibles), lo que puede generar congestión en rutas alternativas, subidas temporales de tarifas en segmentos con poca competencia y presiones sobre la liquidez de las aerolíneas afectadas, que deben pagar hospedaje y atención a pasajeros, además de incurrir en costos para acelerar la corrección de las aeronaves. Analistas del sector hablan ya de semanas —no solo días— de ajustes operativos mientras se normaliza la flota.

Para los pasajeros el impacto será concreto: cancelaciones y reprogramaciones (en algunos casos con servicios alternativos por tierra), mayores tiempos de espera y posibles trabas en itinerarios internacionales conectados con segmentos nacionales. Las aerolíneas han pedido a sus clientes revisar los canales oficiales para actualizaciones y han activado medidas comerciales para reembolsos y cambios sin penalidad en las rutas afectadas.

En paralelo, las compañías de mantenimiento y los centros autorizados trabajan con prioridad para aplicar el parche, validar su correcta instalación y realizar pruebas de vuelo cuando sea necesario; la coordinación con Airbus es estrecha para asegurar homogeneidad del proceso y documentar cada aeronave como apta para volver al servicio. La Aeronáutica Civil exige evidencias de estas verificaciones antes de permitir la reanudación de operaciones.

A mediano plazo, el suceso impulsará revisiones de procedimientos frente a riesgo de contaminación de datos por fenómenos ambientales, mejor gestión de inventarios de software aeronáutico, y, posiblemente, nuevas exigencias regulatorias sobre redundancia y validación de sistemas críticos. Las aerolíneas y autoridades aprovecharán la contingencia para reforzar protocolos de comunicación con los pasajeros y estrategias de resiliencia operativa.

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La notificación de Airbus ha desencadenado una respuesta global que en Colombia se traduce en la inmovilización desde el 29 de noviembre, 19:00, de los A320 que requieren la actualización; el efecto más visible es la fuerte afectación de la capacidad de Avianca (≈70% de su flota A320 fuera de servicio), y las medidas en curso combinan actualizaciones técnicas rápidas por avión, supervisión regulatoria estricta, y acciones operativas y comerciales de las aerolíneas para mitigar el impacto sobre pasajeros y rutas. La prioridad declarada por todos los actores es la seguridad; la normalización plena dependerá de la velocidad con la que se puedan certificar cientos de aeronaves en el país y en el mundo.

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