El Gobierno de Irán advirtió que considera más probable un conflicto armado que una negociación con Estados Unidos, en medio del aumento de la tensión bilateral tras el despliegue de una flota militar estadounidense en Oriente Medio.
El Gobierno de Irán advirtió que considera más probable un conflicto armado que una negociación con Estados Unidos, en medio del aumento de la tensión bilateral tras el despliegue de una flota militar estadounidense en Oriente Medio.

El Gobierno de Irán afirmó este miércoles (28-01-2026) que, ante el actual escenario de tensión con Estados Unidos, considera más factible una confrontación militar que una salida diplomática. La advertencia llega después de varios días de escalada retórica y militar, tras la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de enviar una flota naval a Oriente Medio.
Las autoridades iraníes sostienen que las amenazas militares desde Washington han cerrado, por ahora, cualquier posibilidad real de diálogo, aunque aseguran que los canales diplomáticos no están completamente clausurados.
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El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, declaró el martes (27-01-2026) que la diplomacia no puede avanzar en un contexto de presión armada.
“Llevar a cabo la diplomacia mediante amenazas militares no puede ser eficaz ni útil. Si quieren que las negociaciones tomen forma, deben cesar las amenazas, las demandas excesivas y las cuestiones ilógicas planteadas”, afirmó el jefe de la diplomacia iraní.
Araqchi subrayó que “no se puede hablar de conversaciones en un ambiente de amenazas” y confirmó que no ha mantenido contactos recientes con el enviado estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff. Además, recalcó que Teherán “no ha buscado negociaciones” en las actuales circunstancias.
El tono fue aún más contundente por parte del viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Ghariabadi, quien aseguró que su país se está preparando para una eventual guerra.
“Consideramos más probable la guerra que la negociación. Nos preparamos para el peor escenario. La prioridad es defender el país”, afirmó Ghariabadi durante un encuentro con la prensa extranjera en Teherán.
El funcionario indicó que Irán está listo para responder con firmeza ante cualquier agresión. “En caso de un ataque limitado de Estados Unidos, nuestra respuesta será adecuada y contundente”, advirtió.
Ghariabadi reiteró que Irán responderá a cualquier ataque de manera proporcional y dejó claro que no limitará su respuesta únicamente al territorio iraní.
“El lugar desde donde provenga un ataque contra Irán o desde donde despeguen cazas estadounidenses será un blanco legítimo para nosotros”, señaló, aunque precisó que la respuesta no se extendería automáticamente a todo el país desde el cual se inicie la ofensiva.
Pese al endurecimiento del discurso, el viceministro iraní insistió en que Teherán no descarta por completo la vía diplomática, siempre que se produzca un cambio de enfoque por parte de Washington.
“Estados Unidos debe buscar una negociación real. Si quiere una negociación cuyo resultado no esté definido previamente, se puede evaluar la opción”, afirmó.
Ghariabadi sostuvo que los canales de diálogo “siempre están abiertos”, aunque reconoció que actualmente no existen conversaciones activas. “Estados Unidos ha planteado negociar. Lo importante es el nivel de seriedad que tenga para hacerlo”, añadió.
Asimismo, advirtió que el despliegue militar no servirá como herramienta de presión. “Si con el despliegue buscan presionarnos para conseguir sus objetivos en las negociaciones, no lo lograrán. Si entramos a una negociación, será con autoridad y una postura firme”, afirmó.
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En paralelo, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó que el portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln y su grupo de combate se encuentran ya en Oriente Medio. El despliegue se produce tras el anuncio de Trump de enviar una “flota enorme” a la región, en respuesta a la represión de protestas en Irán.
Aunque las manifestaciones que sacudieron al país, especialmente los días 8 y 9 de enero, fueron sofocadas y actualmente no se registran protestas relevantes, el mandatario estadounidense ha mantenido la orden de reforzar la presencia militar.
El Gobierno iraní ha reiterado que responderá a cualquier intervención estadounidense y ha advertido que, en caso de un ataque, considerará objetivos militares a todas las bases de Estados Unidos en la región.
Además, Teherán ha acusado a Estados Unidos e Israel de organizar las protestas internas, que ha calificado de “terroristas”. Según cifras oficiales, los disturbios dejaron 3.117 muertos, mientras que organizaciones no gubernamentales opositoras, como HRANA, elevan el balance a alrededor de 6.000 fallecidos.
🇺🇸💥🇮🇷| El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, afirmó que en los últimos días no ha mantenido contacto alguno con el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, ni ha solicitado la apertura de negociaciones – @reuters pic.twitter.com/FnH5vtGuQJ
— The Political Room (@Political_Room) January 28, 2026