Alias “Pipe Tuluá”, jefe de la banda La Inmaculada, será extraditado a Estados Unidos este 3 de febrero de 2026 para responder por graves cargos de narcotráfico internacional, confirmaron autoridades colombianas.
Alias “Pipe Tuluá”, jefe de la banda La Inmaculada, será extraditado a Estados Unidos este 3 de febrero de 2026 para responder por graves cargos de narcotráfico internacional, confirmaron autoridades colombianas.

Las autoridades colombianas confirmaron que Andrés Felipe Marín Silva, conocido como alias “Pipe Tuluá”, máximo jefe de la organización criminal La Inmaculada, será extraditado a Estados Unidos este martes 3 de febrero de 2026. Así lo anunció desde Washington el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, en el marco de la visita oficial del presidente Gustavo Petro al país norteamericano.
La extradición se produce tras la autorización formal del Gobierno colombiano y la validación previa de la Corte Suprema de Justicia, que avaló el envío del cabecilla a una corte federal estadounidense por graves delitos relacionados con narcotráfico internacional.
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De acuerdo con la solicitud de extradición, Marín Silva es requerido por la justicia estadounidense por tres cargos principales:
Las autoridades estadounidenses sostienen que la estructura criminal La Inmaculada participó de manera activa en el procesamiento, empaquetamiento y envío de cargamentos de droga desde Colombia hacia distintos países, con destino final en territorio estadounidense.
El ministro Sánchez Suárez confirmó la fecha de extradición durante la visita oficial del presidente Gustavo Petro a Estados Unidos, donde este martes sostendrá un encuentro con su homólogo Donald Trump.
El narcotráfico y la cooperación judicial figuran entre los ejes centrales de la reunión, que busca recomponer una relación bilateral marcada por tensiones durante el último año.
La extradición de alias “Pipe Tuluá” es considerada por el Gobierno colombiano como una señal de cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
Alias “Pipe Tuluá” es uno de los nombres más temidos del Valle del Cauca, señalado por controlar rentas ilegales del narcotráfico y la extorsión.
Desde mayo de 2024 se encontraba recluido en la cárcel La Picota, en Bogotá, cumpliendo una condena por su responsabilidad en 39 homicidios, siete tentativas de homicidio y otros delitos.
El 22 de mayo de 2025, Estados Unidos presentó formalmente la solicitud de extradición. Días después, el traslado del capo a la estación de Policía de Los Mártires desató una crisis de seguridad en Tuluá, con vehículos incinerados y ataques con explosivos contra establecimientos comerciales.
Durante varios meses, la extradición de Marín Silva estuvo en suspenso mientras el cabecilla buscaba acercamientos al proceso de “paz total” impulsado por el Gobierno Petro.
En julio de 2025, incluso, entregó información a las autoridades como supuesto “gesto de paz”, alertando sobre un presunto plan criminal dentro de La Picota.
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Sin embargo, el 12 de noviembre de 2025, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia dio luz verde definitiva a la extradición, al considerar probada la vinculación de La Inmaculada con el tráfico internacional de cocaína.
La extradición quedó formalizada el pasado 26 de enero, cerrando cualquier posibilidad de negociación con el jefe criminal.
Según informes de inteligencia, alias “Pipe Tuluá” continuaba dirigiendo economías ilegales desde prisión, un factor que pesó en la decisión final de enviarlo ante la justicia estadounidense.
Las autoridades advierten que, de ser hallado culpable, Marín Silva podría enfrentar penas severas en Estados Unidos, en uno de los casos más relevantes contra el crimen organizado del suroccidente colombiano en los últimos años.