El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario colombiano, Gustavo Petro, sostuvieron este martes una reunión a puerta cerrada en la Casa Blanca. Te puede interesar: Petro y Trump se reunirán el 3 de febrero en un encuentro clave para la relación bilateral El encuentro se desarrolló sin acceso a la prensa y estuvo marcado por un ambiente de reserva diplomática entre ambos gobiernos. El tema central de la conversación fue el narcotráfico y la estrategia para enfrentar la producción y el tráfico de cocaína. Desde Washington, el gobierno estadounidense reiteró su preocupación por el aumento en la producción de cocaína durante la administración de Gustavo Petro. La Casa Blanca sostiene que los cultivos ilícitos y la oferta de droga se han incrementado en los últimos años en Colombia. Frente a estas afirmaciones, el presidente Petro defendió su política antidrogas, en particular el enfoque de sustitución de cultivos ilícitos. El mandatario colombiano aseguró que su estrategia prioriza la transformación territorial y social sobre la erradicación forzada. Como gesto previo a la reunión bilateral, el Gobierno colombiano extraditó a Estados Unidos a Andrés Felipe Marín Silva, alias “Pipe Tuluá”. Marín Silva es señalado como presunto narcotraficante y es requerido por un tribunal federal del estado de Texas por cargos relacionados con tráfico de cocaína. La extradición fue interpretada como una señal de cooperación judicial y de buena voluntad por parte de Colombia antes del encuentro presidencial. Al finalizar la reunión, se conoció el obsequio entregado por Trump a Petro: una fotografía oficial enmarcada del saludo entre ambos mandatarios. Te puede interesar: Cancillera Rosa Villavicencio dio detalles de la llamada entre los presidentes Petro y Trump, y espera definir fecha de la reunión en Washington La imagen fue firmada por Trump con un mensaje manuscrito que decía: “Gustavo, a great honor. I love Colombia”, destacando el tono cordial del cierre del encuentro.
