La deserción escolar en Bogotá se agrava en 2025: 85.000 estudiantes del sistema oficial están en riesgo de abandonar las aulas, según cifras de la Secretaría de Educación. Concejal advierte crisis estructural pese al alto presupuesto del Distrito.
La deserción escolar en Bogotá se agrava en 2025: 85.000 estudiantes del sistema oficial están en riesgo de abandonar las aulas, según cifras de la Secretaría de Educación. Concejal advierte crisis estructural pese al alto presupuesto del Distrito.

La deserción escolar en la capital del país dejó de ser un indicador técnico para convertirse en una alerta de derechos fundamentales. Cerca de 85.000 niños, niñas y adolescentes del sistema educativo oficial están en riesgo de abandonar las aulas en 2025, según cifras citadas por la concejal de Bogotá Rocío Dussán, quien advirtió que la ciudad enfrenta una crisis estructural de acceso, permanencia y continuidad escolar.
La advertencia se produce pese a que Bogotá cuenta con uno de los presupuestos educativos más altos de Colombia, lo que ha abierto un debate sobre la eficacia de las estrategias de retención escolar y el enfoque territorial de la política pública.
También puedes leer: Golpe a la extorsión en Bogotá: 15 capturados en operativos del Gaula
De acuerdo con datos de la Secretaría de Educación del Distrito (SED) para 2025, Bogotá registra 708.201 estudiantes matriculados en el sistema educativo oficial. Sin embargo, el 12 % presenta marcación crítica de deserción, lo que equivale a aproximadamente 85.000 estudiantes en riesgo.
Para la cabildante, estos números evidencian una crisis estructural que no puede atribuirse únicamente a decisiones individuales, sino a fallas sistémicas en el acompañamiento institucional.
“Bogotá tiene programas y estrategias, pero en los territorios más golpeados siguen existiendo barreras reales de acceso. Menos niños no significa menos responsabilidad institucional; significa mayor obligación de planear con enfoque territorial y de derechos”, señaló Dussán.
El fenómeno no impacta por igual a toda la ciudad. Las localidades con mayores índices de riesgo son:
En estos territorios confluyen factores como vulnerabilidad socioeconómica, movilidad residencial constante, dificultades de acceso a servicios básicos y debilidades en la oferta institucional. Expertos en política educativa han señalado que las estrategias generalizadas no siempre responden a las dinámicas específicas de cada localidad, lo que agrava la exclusión escolar.
Las cifras oficiales muestran que la deserción escolar en Bogotá no responde a una sola variable. Entre las causas reportadas se encuentran:
A estas razones se suma un factor creciente: la salud mental. En 2025 se reportaron 522 casos asociados a problemas de salud mental, que representan el 75 % de los registros dentro de esta categoría.
Si bien los orientadores escolares activan rutas de atención y protocolos institucionales, la concejal sostiene que la respuesta del Distrito no siempre es oportuna ni efectiva.
“Se activa la ruta, pero no se garantiza la atención. El resultado es exclusión educativa y vulneración de derechos”, advirtió.
La controversia se intensifica al revisar los recursos asignados. Para 2025, el Distrito destinó $6,97 billones al sector educativo, y para 2026 se proyectan $7,56 billones, cifras que ubican a Bogotá entre las entidades territoriales con mayor inversión en educación en el país.
La discusión, entonces, no gira en torno a la disponibilidad presupuestal, sino a la eficiencia en la ejecución, el seguimiento individualizado de estudiantes en riesgo y la planeación con enfoque diferencial y territorial.
Te puede interesar: Caso importado de sarampión en Bogotá activa protocolos de vigilancia y cerco epidemiológico
“Con estos recursos, no es aceptable que miles de niños queden por fuera del sistema por falta de seguimiento y planeación. No se puede seguir normalizando la deserción escolar. Cada niño que sale del sistema educativo es un derecho vulnerado”, enfatizó Dussán.
Más allá de los indicadores estadísticos, la deserción escolar implica consecuencias de largo plazo: aumento del trabajo infantil, mayor exposición a economías ilegales, limitación de oportunidades laborales y reproducción de ciclos de pobreza.
Organismos nacionales e internacionales han reiterado que la permanencia escolar es un factor determinante en la reducción de desigualdades y en la garantía del derecho a la educación, consagrado en la Constitución.
En Bogotá, el reto inmediato será fortalecer los mecanismos de alerta temprana, ampliar la atención psicosocial, mejorar la articulación interinstitucional y diseñar estrategias focalizadas en las localidades con mayor riesgo.
La capital enfrenta así un desafío crucial: convertir su alto presupuesto educativo en resultados medibles de permanencia escolar y protección efectiva de derechos.
Hoy adelantamos el debate sobre educación en la Comisión de Gobierno; alertamos que 85.000 niños en Bogotá están en riesgo de abandonar el colegio.
— Concejal Rocío Dussán Pérez (@RocioDussanPer) February 23, 2026
Con uno de los presupuestos educativos más altos del país, las localidades más críticas son estudiantes en Sumapaz, Santa Fe y La… pic.twitter.com/9jbFmqF9au