La precandidatura presidencial de Abelardo de la Espriella quedó en el centro de la controversia tras anunciar acciones legales contra La Silla Vacía y Ana Bejarano, en medio de cuestionamientos de parte de la FLIP
La precandidatura presidencial de Abelardo de la Espriella quedó en el centro de la controversia tras anunciar acciones legales contra La Silla Vacía y Ana Bejarano, en medio de cuestionamientos de parte de la FLIP

La campaña presidencial de Abelardo de la Espriella, abogado y precandidato presidencial en Colombia, ha generado controversia tras anunciar acciones legales contra periodistas y columnas de opinión que analizaron su trayectoria profesional y sus vínculos empresariales, entre ellos un artículo vinculado con informes del medio La Silla Vacía.
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Una de las publicaciones que desató la reacción de la campaña fue una columna titulada “Alex y Abelardo”, publicada por la periodista Ana Bejarano, en la que se criticaron aspectos de la trayectoria profesional de De la Espriella y se hicieron referencias a su pasada defensa jurídica de figuras controvertidas, en un análisis que tomaba como base fuentes periodísticas como La Silla Vacía.
En respuesta, el equipo de campaña de De la Espriella calificó varias de las afirmaciones del artículo como “falsas o imprecisas” y anunció la eventual interposición de acciones legales, incluidas tutelas, contra Bejarano si no rectificaba, en lo que fue interpretado por críticos como un intento de presión judicial.
La amenaza de demandas ha sido presentada por la campaña no solo como una defensa de su imagen, sino como un recurso legítimo ante lo que consideran informaciones inexactas, lo que ha generado un debate sobre los límites entre la crítica política y la injuria en el contexto de un proceso electoral.
La columna en cuestión citaba investigaciones periodísticas que destacaron que varias de las empresas vinculadas a De la Espriella presentaban pérdidas millonarias, patrimonios negativos y deudas según registros oficiales, lo que fue recogido y difundido por La Silla Vacía en reportes relacionados con el análisis de su perfil empresarial.
La publicación también abordaba la trayectoria de De la Espriella como abogado defensor de clientes polémicos, como el empresario Álex Saab, un caso que ha sido objeto de numerosos reportes periodísticos y que ha generado preguntas públicas sobre la coherencia entre la retórica de campaña y sus antecedentes profesionales.
Frente a las amenazas legales, La Silla Vacía y periodistas vinculados al medio han defendido la legitimidad de su trabajo investigativo y de análisis político, resaltando la importancia de la información financiera y de interés público en el contexto de elecciones, y rechazando la intimidación judicial como mecanismo para limitar la libertad de prensa.
En paralelo, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) se pronunció de manera explícita para advertir que el uso reiterado de acciones judiciales contra periodistas y medios puede constituir acoso judicial, lo que en otros contextos se conoce como SLAPP (Strategic lawsuit against public participation), diseñado para intimidar a la prensa mediante costos legales y emocionales.
La FLIP argumentó que, en una sociedad democrática, la crítica a figuras públicas —especialmente a candidatos en campaña— goza de una protección reforzada y que recurrir a demandas para silenciar opiniones o investigaciones puede vulnerar no solo los derechos individuales de periodistas sino el derecho colectivo de la sociedad a estar informada.
Además, la FLIP recordó antecedentes en los que De la Espriella ha recurrido a mecanismos judiciales contra periodistas y medios, citando casos desde 2008 en adelante, lo que según la organización sugiere un patrón de comportamiento intimidatorio que afecta el ejercicio libre del periodismo y limita el debate público.
La periodista Ana Bejarano, protagonista de esta controversia, ha reafirmado su compromiso con la información de interés público y ha rechazado retractarse, subrayando que la defensa de la libertad de expresión y el acceso a información relevante sobre candidatos son pilares del ejercicio democrático.
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El caso ha generado reacciones de solidaridad de varios sectores del periodismo y de la sociedad civil, que han respaldado a Bejarano y otros medios frente a las amenazas de demandas, destacando la necesidad de proteger la libertad de prensa y evitar que el aparato judicial sea utilizado como herramienta de presión política en un proceso electoral.