El frente Comuneros del Sur, disidencia que se aparató del ELN, mantiene diálogos con el gobierno y firmó dos acuerdos para alcanzar la paz.
El frente Comuneros del Sur, disidencia que se aparató del ELN, mantiene diálogos con el gobierno y firmó dos acuerdos para alcanzar la paz.
Este sábado comenzó la destrucción del armamento entregado por los Comuneros del Sur, una estructura armada que se separó del Ejército de Liberación Nacional (ELN) pero que decidió mantenerse en las negociaciones de paz con el Gobierno Nacional.
En esta primera fase del proceso, el grupo —con presencia en el departamento de Nariño— entregó un total de 585 artefactos de guerra, incluyendo morteros, minas antipersona y cilindros explosivos.
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“La estructura Comuneros del Sur se conformó en 1992 como el primer frente del ELN en Nariño. En marzo de 2024, esta organización anunció su desvinculación del grupo guerrillero y expresó su voluntad de contribuir a la construcción de paz territorial en el departamento”, señaló la Consejería para la Paz.
Esta acción representa un paso significativo en medio de la creciente violencia en varias regiones del país, donde el ELN continúa teniendo presencia activa. Recientemente, el 2 de abril, la Armada Nacional decomisó un depósito ilegal de armas en zona rural de Buenaventura. En ese operativo se incautaron dos fusiles (calibres 5.56 y 7.62 mm), más de 1.100 cartuchos de diferentes calibres, granadas artesanales, equipos de comunicación y uniformes de uso exclusivo de las Fuerzas Militares.
En el marco del proceso de paz, las delegaciones del Gobierno y de los Comuneros del Sur firmaron dos acuerdos fundamentales: uno orientado a la reparación de víctimas y otro enfocado en la sustitución de cultivos de uso ilícito.
El frente "Comuneros del Sur" entregó 585 artefactos explosivos entre loa que se cuentan granadas de diferentes tipos, minas antipersonal y cilindros bomba, entre otros. pic.twitter.com/y38Yp64P3T
— Mauricio Vanegas (@Marovaan) April 5, 2025
Como parte del compromiso con las víctimas del conflicto, se acordó implementar el Mecanismo No Judicial de Contribución a la Verdad (MNJCV), establecido en la Ley 1424 de 2010 y modificado por la Ley 2294 de 2023. Este mecanismo, liderado por el Centro Nacional de Memoria Histórica, busca garantizar el derecho a la verdad y contribuir a la reconstrucción del tejido social afectado por la violencia.
El Gobierno Nacional se comprometió a facilitar los recursos jurídicos y presupuestales necesarios para poner en marcha este instrumento, mientras que los Comuneros del Sur aceptaron participar activamente en el proceso, seguir los lineamientos del Centro y asistir a los espacios de memoria y verdad junto con las víctimas.
Como parte del acuerdo, se elaborará un informe del Centro Nacional de Memoria Histórica que documentará los impactos del conflicto en Nariño y formulará recomendaciones concretas para la construcción de paz en el territorio. Este informe será presentado públicamente en diciembre de 2025.
Otro de los puntos clave del acuerdo es la transición hacia economías legales mediante la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos. El plan contempla intervenir 5.000 hectáreas en diez municipios priorizados de Nariño: Samaniego, Santacruz de Guachavés, La Llanada, Los Andes Sotomayor, Barbacoas, Ricaurte, Cumbal, Mallama, Providencia y Guachucal, que representan el 11,07% de los cultivos ilícitos en el departamento.
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Este proceso se desarrollará en dos fases:
La Dirección de Sustitución de Cultivos Ilícitos liderará la implementación de este plan en coordinación con las comunidades locales. Ya se encuentra preparada para iniciar la ruta institucional en los territorios definidos por la mesa de diálogo.
En respuesta, los Comuneros del Sur se comprometieron a facilitar la ejecución del proceso de sustitución conforme a los lineamientos establecidos por el Gobierno. Su participación será clave para avanzar hacia la transformación de economías ilegales y fortalecer la paz territorial en Nariño.