Vía Sumapaz y la ONG Cumbres Blancas lanzan el programa “Viva el Frailejón” en el páramo de Sumapaz e inauguran un vivero de alta montaña en la Reserva La Casita Feliz (Usme), con capacidad para germinar 6.500 frailejones y 2.500 plantas nativas.
Vía Sumapaz y la ONG Cumbres Blancas lanzan el programa “Viva el Frailejón” en el páramo de Sumapaz e inauguran un vivero de alta montaña en la Reserva La Casita Feliz (Usme), con capacidad para germinar 6.500 frailejones y 2.500 plantas nativas.
La Concesión Vía Sumapaz, en conjunto con la ONG Cumbres Blancas, presentó el programa “Viva el Frailejón”, orientado a la restauración ecológica en el páramo de Sumapaz, considerado el más grande del mundo y fuente hídrica para millones de personas en Bogotá, Cundinamarca y Tolima.
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Como parte de la iniciativa, en la Reserva La Casita Feliz, ubicada en la vereda Los Arrayanes (Usme), se instaló un vivero de alta montaña con capacidad para germinar 6.500 frailejones y 2.500 plantas nativas de páramo. Estas especies serán utilizadas para recuperar áreas degradadas, priorizando los sectores más afectados. Los frailejones cumplen un papel clave en la regulación hídrica, el almacenamiento de agua, la estabilidad del clima y la protección de hábitats esenciales.
El programa contempla la participación de la ciudadanía mediante un sistema de adopción simbólica de frailejones a través de la página oficial de Cumbres Blancas. Por cada ejemplar adoptado, la concesión se compromete a sembrar otro, con la meta de alcanzar un total de 13.000 individuos plantados.
En paralelo a las siembras, se adelantan actividades educativas en la vereda Los Arrayanes, enfocadas en sensibilizar a niños y jóvenes sobre la importancia del páramo. Los talleres buscan fortalecer la conciencia ambiental y el sentido de pertenencia hacia este ecosistema estratégico.
La iniciativa no forma parte de las obligaciones contractuales de la concesión, sino que se desarrolla como un proyecto complementario de sostenibilidad. Se suma a un plan de compensación ambiental en curso, en el que ya se han sembrado más de 113.000 árboles en diferentes municipios de Cundinamarca y Tolima.
Con estas acciones, se pretende contribuir a la conservación del páramo de Sumapaz y mitigar los impactos ambientales asociados a la construcción y modernización de infraestructura vial.
La Concesión Vía Sumapaz tiene a su cargo el proyecto de ampliación y modernización de la vía Bogotá–Girardot, uno de los corredores estratégicos del país. La obra incluye 145 kilómetros de intervención, con un tramo de 65 kilómetros donde se construye un tercer carril para atender el aumento en la demanda vehicular.
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El páramo de Sumapaz, declarado área protegida, es considerado un ecosistema estratégico no solo para Colombia sino también a nivel global, por su papel en la producción de agua y en la regulación climática de la región. Iniciativas como la mencionada buscan equilibrar la infraestructura con la conservación ambiental.